"Todo lo que no se da se pierde"..............Proverbio Indio.
Reflexionando estos días de sinceros y visibles cambios personales, recordé una frase de un actor indio llamado Om Puri, que se cita manuscrita al comienzo de la película dirigida por Roland Joffé titulada La ciudad de la Alegría. Desde el momento que la leí se me quedó grabada en la memoria, aunque por los avatares de la vida la había aparcado en una plaza de garaje oscura y aislada de mi cerebro. Ahora como les decía, la he recuperado y me he puesto a pensar en lo importante y transcendental de dicha cita. Ciertamente habrá muchas personas, las que viven en el plano cómodo, que la relacionarán solamente con las cuestiones materiales, mientras que otros, entre las que me incluyo la vemos en el plano espiritual y sobre todo emocional. No dudo que el origen de dicho proverbio va en el camino trascendental y por ello el significado que le damos algunos.
Yo me incluyo desde luego entre los que lo damos todo en nuestras relaciones personales. No dejo nada. Me vacío del todo. No es que los resultados hayan sido alentadores, pero hay circunstancias y personas a las que eso de darlo todo pues no le dan importancia. Prefieren otros planos personales y objetivos antes que implicarse a tope en las relaciones. Por ello de tremendas decepciones, pero lo que si te queda es la sensación de plenitud personal. Tú lo has dado todo y no has perdido nada, otros no lo han dado todo y han perdido mucho. Que conste que los ejemplos que estoy poniendo son objetivos y no se relacionan con nadie a quien de verdad haya amado y me hayan amado de verdad. Ver el proceso e ir interactuando con otras personas es hermoso y si es con tú pareja, amigo etc. pues es más pleno todavía. Esa sensación no se puede describir y solo lo que debemos hacer es sentirla, vibrar con ella y enriquecerla.¿Para qué guardarnos cosas dentro? ¿Acaso somos eternos? ¿No queremos enriquecer a las otras personas? Siempre hay un prurito personal y diría que profesional en que parece que dar los conocimientos y sentimientos en su totalidad es de débiles y corto de miras. Nada más lejos de la realidad. Precisamente el que comparte todo y digo todo, no solo enriquece a los demás sino que se enriquece a sí mismo no solo personalmente sino también emocionalmente. Ver como reaccionan las otras personas ante nuestra interacción con ellas y nuestra preocupación por darles lo que tenemos es espectacular y les digo a esas personas atadas al materialismo, que cambien de plano y hagan un esfuerzo por fluir en ese sentido y verán que se enriquecerán más que los mercedes, casas y joyas que puedan tener. Seguro.
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